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Bebés descalzos: Por qué decidí que mis hijos no llevasen zapatos durante su primer año de vida

Hoy he decidido empezar con un tema polémico: la explicación de por qué los bebés están mejor descalzos. Os voy a dar los motivos que me llevaron a decidir que Naira y Pipo fuesen descalzos durante su primer año de vida. Este es un tema que siempre suscita debates y que mucha gente de mi entorno no ha sabido entender. La primera aclaración es que yo no soy experta en podología, desarrollo, traumatología, pediatría… Pero sí he hecho mi labor de madre: he investigado y me he informado para poder opinar y actuar al respecto. 

El tema del calzado me dió muchos quebraderos de cabeza porque todo el mundo tiene una opinión y como con todo, intentan llevarte a su terreno. Incluso antes de que Naira echase a andar todo mi entorno parecía tener una obsesión porque llevase zapatos, pero cuando empezó a dar sus primeros pasos la fijación fue más allá. Cuando salíamos nos preguntaban “¿pero esta niña no tiene zapatos?”. Y con esto empezaba la explicación sin fin y el debate posterior… Si es algo que te interesa, te animo a leer mis motivos para tomar esta decisión.

Nuestro caso

Reconozco que a mi siempre me ha encantado ir descalza en casa e incluso cuando estamos fuera y nos sentamos en el césped o en entornos controlados… soy la primera en quitarme los zapatos. Beni al principio se volvía loco persiguiéndome con zapatillas de estar por casa, calcetines gordos y todo tipo de soluciones para que fuese calzada. Pero con el tiempo ha entendido que no puede evitarlo.

Cuando nació Naira decidimos que lo mejor era que fuese descalza el mayor tiempo posible y no sólo porque fuese algo que a mi me gusta, sino que además nos informamos y es lo mejor para ella. Durante su primer año no llevó zapatos y después, seguimos intentando que los lleve el mínimo tiempo posible.

Cuando nació Pipo seguimos la misma lógica y queremos que tenga los pies libres tanto como pueda. Ahora en verano y no siendo aún capaz de desplazarse, todavía no nos han pedido mucha explicación, pero sé que ese momento llegará conforme nos acerquemos a sus primeros pasos, e incluso con su primer gateo.

Para nosotros la máxima que seguimos es que mientras no anden en superficies no controladas (la calle), tratamos los pies como trataríamos las manos. E igual que no les hemos puesto guantes para salir a la calle hasta que ha hecho frío y era una cuestión de cubrir su cuerpo para guardar el calor, tampoco les hemos puesto zapatos. Además cuando hemos necesitado darles calor, lo hemos hecho con calcetines, que igual que los guantes, se adaptan más a su cuerpo.

¿Qué dicen los estudios?

Como señala la investigación “Podología preventiva: bebés descalzos, igual a niños más inteligentes” de Isabel Gentil, profesora de la Universidad Complutense de Madrid, los niños se sienten más cómodos y felices descalzos ya que pueden explorar y desarrollarse correctamente. Este informe señala que la estimulación sensorial a través de los pies descalzos ayuda a acelerar la maduración del desarrollo intelectual del niño. 

Tapar los pies de los niños les impide tener información táctil y percepción de su movimiento y la posición de su cuerpo en relación a su entorno. Así, los bebés que pasan más tiempo descalzos maduran sus habilidades motoras, la coordinación visual y la manual,  antes que los que no lo hacen. Este estudio concluye que calzar a los bebés antes de que sean capaces de caminar puede perjudicar su desarrollo y ponerles zapatos en la etapa en la que ni siquiera andan por sí mismos no tiene justificación.

Hasta los 8-9 meses, los bebés tienen una sensibilidad más fina en los pies que en las manos. Esto es algo que posteriormente van perdiendo con el paso del tiempo, por ello en esa etapa antes de que comiencen a caminar es especialmente importante que no estén calzados, ya que usando sus pies son capaces de recibir información del mundo exterior. Un bebé calzado tendrá menos capacidad de movimiento y menor sensibilidad. Como indica Neus Moya, podologa infantil, es por esto que cuando empiezan a controlar su cuerpo intentan quitarse continuamente los zapatos que los padres se empeñan en ponerles.

¿Y en la escuela infantil?

Si convencer de esto a otros papás, a sus abuelos, tíos, amigas… fue complicado, mi mayor guerra fue en la escuela infantil de Naira. Después de explicar miles de veces fuera que preferíamos que Naira fuese descalza porque era lo mejor para su desarrollo, me tocó explicárselo a sus profes.

Los primeros días, cuando Naira ni siquiera andaba por ella misma, su nueva profesora me dijo al recogerla “por favor, tráele unos zapatos porque ya se pone de pie sola y los bebés no pueden ir descalzos”. Así que le expliqué tanto a ella como al resto de profes que estando en un ambiente controlado, sin peligro de pisar nada que le pudiese hacer daño, me parecía importante que fuese descalza. Propuse los típicos calcetines con antiadherente como solución salomónica, pero no duró mucho. Creedme que fue una lucha complicada y al final terminé cediendo a que en clase fuese calzada. 

En su nueva escuela, tanto con Pipo como con Naira, tenemos la suerte de haber dado con profes que piensan igual que nosotros en este aspecto.

¿Cuáles son los beneficios de pasar tiempo descalzos?

Si todo lo anterior no te convence del todo, aquí te dejo los beneficios que reporta a los bebés:

  1. Autoconocimiento. Al estar descalzos, los bebés son capaces de observar los movimientos de sus dedos, tacto y olfato de los pies. Esto hace que su nivel de autoconocimiento sea mayor.
  2. Correcta formación del pie. Desde que nacen y hasta los 3 años aproximadamente, los bebés tienen los pies planos. La grasa acumulada hace que no se forme el arco plantar, tal y como demuestra un estudio de The Bone & Joint Journal. Andar descalzo ayuda a la formación correcta del arco plantar, evitando los pies planos, ya que permite que la musculatura de los pies se desarrolle y coja fuerza.
  3. Evita malformaciones. Los huesos del pie de los recien nacidos no son duros. Conforme crece, esos huesos y ligamentos se van endureciendo y formando. Los estudios sugieren que los zapatos (especialmente aquellos que no son flexibles y cuya suela no permite movimiento) pueden interferir en el desarrollo correcto ya que se amoldan al zapato y no se forman de manera natural.
  4. Desarrollo cognitivo. Andar descalzos estimula sensorialmente a los bebés, ya que tenemos en torno a 200.000 terminaciones nerviosas en un solo pie. Además, acelera la maduración de las habilidades motoras y la coordinación visual y manual. Es bueno fomentar que jueguen con los pies para madurar su sistema nervioso y con ello lograr un mayor desarrollo cognitivo.
  5. Comodidad. Ellos están más cómodos con el pie libre que usando zapatos. Tener el pie descalzo les da una mayor sensación de libertad.
  6. Percepción. En las etapas más tempranas, los bebés utilizan los pies para ponerse en contacto con el mundo exterior y desarrollar su sistema nervioso. Además de esta manera tiene una mejor percepción de su posición, su movimiento, el espacio… Estimula el aprendizaje sensorial, ya que conocen distintas texturas, temperaturas, superficies…
  7. Estimulación. Facilita y estimula que los niños comiencen a dar sus primeros pasos antes. Caminar descalzo ayuda a desarrollar la pisada libremente para que el niño aprenda a andar antes y mejor.
  8. Limpieza. Evita bacterias y sudoración y con ello la creación o proliferación de hongos, callos, mal olor…
  9. Equilibrio y agilidad. Ir descalzo mejora el equilibrio y la estabilidad del niño al andar, ya que los dedos pueden abrirse más que cuando tiene zapatos. Fortalece las articulaciones y los músculos y mejora la postura.Además mejora la agilidad ya que reciben más información de sus sentidos y les hace sentir más seguros.
  10. Conexión con la naturaleza. Finalmente, al poder tener una mayor conexión con el mundo natural, se logra afectar de manera positiva a la salud emocional del niño.

Como beneficio adicional podemos incluir el ahorro para tu bolsillo. ¿Soy la única que piensa que el precio de los zapatos de bebé es completamente desproporcionado para el tiempo que los utilizan?

¿También en la calle?

Al decir que los niños están mejor descalzos, no quiero decir que tengan que ir descalzos todo el tiempo. Cuando empiezan a caminar y salen a la calle dando un paseo, es mejor que vayan calzados, porque el suelo está más sucio, hay cristales, piedras y cosas con las que pueden hacerse daño. Sin embargo, estando en casa o en ambientes controlados lo mejor para ellos es no llevar calzado para poder experimentar el mundo que les rodea. 

¿Y los zapatos específicos para bebés?

Hoy en día existen muchísimas marcas que fabrican zapatos específicos para los primeros pasos, para el gateo y los preandantes. Y nos convencen de que son lo mejor para sus pies. Sin embargo, los expertos critican este abuso de publicidad en el calzado de niños por ser contrario a lo que muestran los estudios.  Si quieres saber cuáles son mejores y peores para tu bebé te recomiendo seguir a Neus Moya en Instagram.

¿Se van a resfriar más?

El viejo mito de que “los resfriados entran por los pies” ha calado muy hondo y ni los resfriados entran por los pies, ni los virus tampoco. No estamos hablando de andar por la nieve descalzos, hablamos de ir por una casa, clase, parque, playa, jardín.. Si quieres leer la explicación de por qué con el frío nos resfriamos más te la dejo aquí. Te desvelo que no es por andar descalzos. 

En cualquier caso, si el frío es una preocupación, es preferible utilizar calcetines (con suelas antideslizantes) a utilizar zapatillas. De esta manera, es el calcetín se amolda al pie y no el pie al calcetín, que es lo que sucede en el caso de los zapatos.

Los bebés prefieren estar descalzos, tener los pies libres y estar más cómodos. Así que ¿no será mejor dejar de empeñarnos en taparlos y dejar que experimenten el mundo usando sus pies? ¡Nos leemos!

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