Embarazo, Parto

Qué llevar al hospital el día del parto: la maleta definitiva.

Cuando mi prima Isita me contó que estaba embarazada, una de las cosas que tenía en mente publicar era la maleta perfecta para el hospital. En ese momento yo seguía embarazada y pensaba que tenía la lista perfecta de las cosas necesarias. Os diré que después de mi segundo parto descubrí que no era así. Mi primer parto fue por lo privado (en el Hospital San José Quirón) y el segundo por lo público (en el Hospital La Paz), y las maletas perfectas para uno y otro no tienen nada que ver. A ella le ha dado tiempo de parir antes de que este post vea la luz. Pero espero que os sirva a las demás.

Si es tu caso y queda poco para que llegue el momento de tu parto y sigues sin estar segura de qué llevarte al hospital, no te preocupes, todas hemos pasado por ese momento. Yo hice y deshice la maleta muchísimas veces metiendo y sacando lo que yo pensaba que era fundamental. Como no estaba segura del todo hice búsquedas y búsquedas hasta dar con lo que pensaba era “la lista definitiva” y déjame decirte que no lo era. En mi primer parto mi maleta para el hospital fue un poco desastre y me faltaron y sobraron muchas cosas. Y en el segundo usé mi aprendizaje y no me sirvió de nada… Así que aquí tengo mi recomendación de las cosas fundamentales para tu bolsa del hospital tanto en hospital público como en hospital privado.

¿Cuánto tiempo estaré en el hospital?

La primera pregunta que nos solemos hacer es el tiempo que estaremos en el hospital. Os diré que lo normal es estar de 1 a 3 días dependiendo de si se trata de parto vaginal o cesárea y de si hay o no complicaciones. Con la llegada del COVID, las estancias en el hospital se han acortado y han pasado de 2 a 1 día en caso de parto vaginal sin complicaciones y de 3 a 2 días en caso de cesárea o parto algo más complicado. Mi recomendación es prepararse mentalmente para estar allí tres días.

¿Cuándo debería tener la maleta para el hospital preparada?

En el primer embarazo yo la tuve preparada a partir de la semana 35-36 (como un mes antes de salir de cuentas) y no di a luz hasta la semana 42, así que me dio tiempo a cambiar varias veces el contenido. En el segundo la preparé un par de semanas antes de salir de cuentas (en torno a la semana 38) y no di a luz hasta la 41, así que nuevamente fui sobrada de tiempo. Lo recomendable es tenerla lista a partir de la semana 37 de embarazo, es decir cuando el embarazo esté ya a término. 

¿Preparo la misma maleta en Hospital público o privado?

Una de las cosas de las que yo no era consciente era lo distinto que es dar a luz en hospital público o privado. Como he dado a luz en los dos, puedo contaros que hay cosas que son completamente diferentes (al menos aquí en España). Es fundamental informarse antes de qué cosas te van a dar y cuáles tendrás que llevar en el hospital que hayas elegido para dar a luz.

Mi experiencia fue completamente diferente en uno y otro, por ello la maleta según el tipo de hospital será diferente. En el caso de dar a luz en un hospital público (en mi caso fue el Hospital Universitario La Paz), la máxima es que «menos es más«. El hospital está pensado para que (casi con seguridad) compartas habitación ya sea en preparto o en maternidad, por eso cuanto menos lleves más fácil será para moverte de preparto a dilatación y luego a maternidad. En este caso, lo mejor es una mochila o similar con cosas para los tres. No tienes que preocuparte de llevar casi nada ya que te proporcionan compresas, pañales, camisones y ropa para el bebé.

En el caso del hospital privado (en mi caso Hospital Quironsalud San José) vas como irías a un hotel. Con tu habitación individual y pudiendo llevar una maleta sin problemas. Pero no te proporcionan absolutamente nada de pañales, compresas… ¿Ves por qué es importante la diferencia?

En el primer parto me quedé corta tanto con la cantidad de pañales que llevé como con la cantidad de compresas, así que para el segundo parto preparé de sobra y llevé una buena maleta. Cuando llegué al hospital, nos miraron como si estuviésemos locos y nos preguntaron que dónde pensábamos guardar esa cantidad de cosas. Llevábamos mi maleta y otras dos bolsas con cosas (casi todas innecesarias). En cualquier caso la cosa cambia de hospital a hospital, así que nunca está de más preguntar a tu matrona o al propio hospital qué cosas te van a proporcionar para salir de dudas.

Para intentar simplificar, en caso de dar a luz en hospital privado, todos los básicos que enumero en el post te serán útiles y además debes añadir:

Compresas tocológicas

Cuando mi matrona en el curso de preparación dijo que llevasemos compresas de algodón pensé: «qué horror, yo que voy a todos lados con mi copa menstrual y que no he llevado una compresa en mi vida«. Bueno, si es tu caso, bienvenida al mundo de las compresas. No seas como yo, no te lleves compresas de las de toda la vida. Compra compresas de algodón, tocológicas, sí aunque parezcan un pañal son las mejores para el posparto. En mi caso, las que mejor me fueron son las de INDAS. Te aconsejo que compres dos o tres paquetes ya que también las utilizarás en casa. Yo en el primer parto llevaba finitas y tuve que mandar a mi marido y mis suegros a la farmacia a por lo que tuvieran, así que mucho mejor ser precavida.

Camisones para lactancia

En el hospital privado, el camisón que te dan es el típico que se ata por detrás y queda abierto, por lo que para dar el pecho resulta bastante incómodo. En el hospital público los camisones llevan botones y son bastante cómodos, por lo que no es necesario llevar camisón de casa. De cualquier modo, no recomiendo un pijama si no un camisón, ya que tendrás visitas frecuentes al baño y vendrán a ver cómo evoluciona el sangrado y a explorarte.

Pañales

Como he mencionado, en el hospital público te los proporcionan, en el privado no. El cálculo que recomiendo para los primeros días es una media de 10 pañales al día. Parece una exageración pero se gastan, sobre todo con las primeras cacas. Así que prepárate 30-35 pañales aproximadamente. Yo para el parto de Naira eché “unos cuantos”. Tal cual suena, los que caben en una mano. En mi cabeza pensaba “no creo que Naira se tire sus primeros días haciendo pis y caca sin parar”. Bueno, pues Naira (y cualquier otro recien nacido) parece ser que lo hacen y no hay caca más asquerosa que el meconio de los primeros días, que parece alquitrán y se mete por todos lados, así que prepara un buen paquetito por si las moscas.

¿Llevo comida?

Mis dos partos han sido inducciones y la experiencia fue distinta de uno a otro hospital. En el primer parto, en hospital privado, no me dejaron comer desde el momento del ingreso en el hospital y me dejaban beber pero no demasiado. En el segundo parto pude comer y beber sin restricciones hasta el momento del expulsivo. Como me dijo mi ginecóloga días antes del parto, esa medida se hace por si hubiera que hacer una intervención de emergencia, pero el peligro de tenerla que hacer existe durante todo el embarazo, así que para ella no tenía sentido dejarme sin comer/beber sin saber cuánto tiempo podía durar la inducción.

Yo en ambos casos llevé snacks (frutos secos, fruta deshidratada, barritas energéticas…) en la maleta del hospital. Tanto para antes de dar a luz como para después viene bien tener algo que sepas que te gusta y también para que tu acompañante tenga algo que echarse a la boca en caso de necesitarlo.

Qué meter en la maleta del hospital para mamá

Ahora sí, nos metemos de lleno en los básicos para la maleta del hopital.

Tus cosas del baño

En este caso, sea público o privado, yo te recomiendo que en la maleta del hospital metas lo que llevarías si se tratase de un fin de semana de hotel: tu cepillo de dientes, pasta de dientes, tu crema favorita, un gel que te haga sentir como en casa, tu cepillo del pelo,  desodorante… 

Mi recomendación es que entre esas cosas del baño incluyas un champú, gel, acondicionador o crema (tamaño pequeño) cuyo olor te guste y te haga sentir tú. Después de hablar con muchas madres, todas coincidimos en que uno de los mejores momentos en el hospital es la primera ducha. En mi caso, tras la cesárea fue una ducha dolorosa y costosa, pero la sensación de después no tiene precio. En el segundo parto me pasó exactamente igual, y aunque el hospital tenga su propio set de gel y champú, ya os digo que no es lo mismo que volver a oler a ti. 

Otra recomendación es el champú en seco. Yo no sé aún si lo amo o lo odio, pero os puedo decir que el momento posparto es más de amarlo que ningún otro. Después de mi cesárea tenía la habitación llena de visitas, con gente entrando y saliendo. Yo estaba dolorida y lo último que quería pensar era en tener que estar más tiempo de pie en la ducha para lavarme el pelo. En ese momento un flis de champú en seco te da la vida. 

No puedes olvidar echar varias gomas de pelo. En el momento de ir a dar a luz pueden entrarte ganas de vomitar (a mi me ha sucedido en los dos partos), estarás bastante cansada y lo último que necesitas es tener que sujetarte el pelo para que no se te meta en la cara porque se te ha olvidado tu goma. Así que echa alguna de más por si acaso.

Finalmente, es importante llevar toallitas desmaquillantes (o las propias toallitas del bebé) preparadas por si justamente terminas dando a luz un día en el que te has maquillado. Así evitarás ser un panda durante los próximos días.

Aceite relajante

Si tienes un parto corto, igual no te da tiempo ni siquiera a necesitar pensar en relajarte. Sin embargo, mis dos partos han sido inducciones largas (más de 24 horas) y llegan momentos de dolor y desesperación. En esos casos, mi gran aliado (a parte de las duchas calentitas para relajarme y calmar el dolor) es el aceite relajante. Yo utilizo uno que compré en un viaje a Sri Lanka, pero este de LÓccitane es bastante similar. Es en formato roll on y no ocupa demasiado, el olor a lavanda me ayuda muchisimo a respirar y relajarme.

Vaselina/cacao

Durante el parto hay muchos hospitales que por precaución no te dejan beber demasiada agua. Por ello te recomiendo que lleves algo con lo hidratar tus labios. A mi en ambos embarazos se me quedaban muy secos y en el momento del parto más aún. En el primer parto fue una de las cosas que más eché en falta, no llevaba nada y tuve que pedirle a Beni que me mojase los labios con un poco de agua y una gasa cada poco tiempo. 

Maquillaje

A riesgo de parecer superficial incluyo algo de maquillaje básico. En mi primer parto yo no lo llevé porque pensé: “claramente no es el momento de ponerse mona”. Pero luego en el hospital me arrepentí de no haberlo llevado. A nuestra habitación llegó una chica a ofrecer los típicos servicios de “fotos gratuitas”. Esas fotos que en tu pleno juicio piensas “nunca las haría porque claramente luego te las van a cobrar”. Pero en ese momento ves a tu bebé y piensas que las 2.456 fotos que le has hecho hasta el momento no son suficientes. 

Nosotros nos llevamos nuestra sesión entera en formato digital y tengo fotos preciosas porque suelen ser auténticos especialistas en bebés. Además nos dieron una clase magistral de cómo hacer masajes al bebé y que se quede relajado y suelte los gases. Los trucos que aprendimos los utilizamos muchísimo incluso hoy. 

Con todo esto os quiero decir que la sesión de fotos terminó con unas fotos de Naira con papá y mamá. Y son fotos en las que salgo terrible. Así que no hace falta llevar todo un maletín, pero unos polvitos mágicos y un poquito de rimel no vienen mal. 

Una bata

Aquí entra una de las recomendaciones de Patricia, mi matrona de preparación al parto y del grupo de posparto en el que he aprendido muchos de los trucos que os comparto. Patricia nos dio la clave para los primeros días: compraros una bata. Va a haber mucha sangre al principio, y muchos días vamos a ir incómodas sin saber si estamos o no manchadas, por lo que llevar una bata ayuda a tapar esas pequeñas manchas que puedas tener. 

En mi primer parto, incluso llevando la bata del hospital preferí llevar la bata encima por las visitas. Además, aún siendo Agosto, agradecí tenerla porque con el aire acondicionado, echarme algo por encima era casi necesario. En el segundo parto, con el COVID, no hubo visitas, pero la bata me vino muy bien para las veces que tuve que salir por el pasillo. En la habitación hacía calorcito, pero al salir se notaban las ventanas abiertas.

Zapatillas de estar por casa o calcetines antideslizantes

En mi primer parto, cuando aún no había llegado el COVID, me vinieron muy bien para andar por los pasillos tras el parto. En el hospital privado, todas las pruebas y controles las hacían o bien en la habitación o recogiendo al bebé y llevándoselo, pero en el segundo parto hubo momentos en los que era yo quien tenía que llevar a Pipo a los controles de peso o pediatría. Hay quien prefiere los típicos calcetines con antideslizante debajo, así que lo dejo a tu elección.  

Sujetadores de lactancia

En mi caso fui muy poco práctica. Pensé que al tener poco pecho podría usar un sujetador normal y simplemente moverlo un poquito para sacar el pecho. ERROR. Os recomiendo comprar sujetadores específicos. No hace falta tener muchísimos y en tiendas como Kiabi o Primark los hay baratos y muy cómodos. Yo recomiendo llevar un al menos dos por si acaso.

Discos de lactancia

Aunque los primeros días sólo tendrás calostro, cuando llega la subida de la leche es muy habitual tener pérdidas de leche. Estos disco evitan que te manche la ropa que lleves puesta y que tengas que lavar los sujetadores de lactancia cada día.

Ropa interior post parto

Llegamos a uno de los puntos de los que parece que nos cuesta hablar: el sangrado posparto. No es una regla, y por tanto el tratamiento que le debemos de dar es diferente. Me habría encantado que alguien me hubiese dejado esto claro antes de mi primer parto.

Como ya os he contado, tuve una cesárea de urgencia y la ropa interior que mejor me vino los primeros días fueron este tipo de bragas desechables de redecilla. Sujetan la tripa sin molestar en la zona de la cicatriz. Durante el segundo posparto volví a recurrir a ellas, porque además son muy traspirables. Hay quien las tira después pero se pueden lavar y volver a utilizar. Luego ya en casa pasé a las “bragas de abuela” de toda la vida. Te recomiendo que no sean ningunas a las que tengas cariño ya que es posible que tengas que terminar tirándolas después de esos días.

Ropa para la vuelta a casa

Imagino que estás deseando volver a ponerte toda tu ropa de antes del embarazo, sin embargo, aún no es el momento. Hazte a la idea de que al salir del hospital la tripa puede estar algo menos llena pero aún puedes tener una tripa como de unos 5-6 meses. Cada parto es distinto para esto, yo en el primero, entre la tripa de después de la cesárea y la cicatriz no fui capaz de ponerme otra cosa que no fuesen vestidos. Luego en el segundo prefería utilizar leggings y salí del hospital ya sin nada de tripa.

Qué meter en la maleta del hospital para el bebé

Pañales

Como ya he dicho antes, en caso de hospital público te los proporcionan, pero no está de más llevar al menos un par de pañales por si tienes alguna emergencia a la salida del hospital.

Toallitas

En el caso del hospital público te proporcionan una esponja y jabón para poder lavarle y limpiarle entre pañal y pañal. Nosotros llevamos a parte un paquete de las toallitas que utilizamos habitualmente (Aqua Pure de Dodot) porque nos resultan más cómodas. 

Conjuntitos/Pijamas

Aunque en el hospital público te proporcionan un gorrito y un body, yo llevaba en torno a 3 o 4 conjuntos para esos días. Cuando digo conjuntos pueden ser bodies que será lo más fácil de ponerle durante los primeros días o pijamas. Yo llevé alguno más porque prefería tener de más que de menos. Lo mejor es que sean cosas fáciles de poner. En mi caso, los bodies que más usamos durante los primeros meses son los de cierre tipo cruzado, así lo pones abierto, pones el bebé encima y no hay que moverle tanto la cabeza. Y los pijamas te recomiendo que sean de cremallera para ahorrar tiempo en los cambios de pañal.

Calcetines y gorritos

Los bebés regulan peor que nosotros la temperatura, por lo que tener calcetines y los típicos gorritos de recién nacido te vendrá muy bien los primeros días. Naira nació en Agosto e incluso entonces los utilizamos, porque el hospital tenía aire acondicionado y la temperatura ideal para nosostros es distinta que la suya. Aprovecho para meter la recomendación de nuestra matrona, que es no poner manoplas durante los primeros días ya que el tacto es uno de los sentidos que más desarrollado tienen al nacer y poniéndolas les privaríamos de conocer el mundo a su manera. 

Muselinas

Tus nuevas mejores amigas son las muselinas. Yo las uso para todo: para cuando vomitaba, para taparla si hacía algo de frío, para cuando hacía calor y no quería que se quedase pegada a mi con el sudor… Siempre llevo un par en la bolsa del carro. Al hospital llevamos tres y fueron suficientes. Mis favoritas son las de Mimuselina.

Ropa para salir

En el caso de Naira fue un cojunto normal, pero Felipe nació en Diciembre, así que además de su conjunto, llevamos un buzo, calcetines, gorro y guantes. Para Pipo compré este conjunto de H&M en varios colores que fue todo un acierto y le ha estado bien durante meses, porque es crecedero y tiene varias medidas de corchetes así que se va adaptando al tamaño del bebé.

Cosas de baño

En mi primer parto el primer baño se lo dimos en el propio hospital. Ellos te proporcionan jabon, esponja y toalla, así que no necesitas mucho más. Sin embargo yo llevaría un cepillo para bebé (mis hijos hasta más o menos el año no empiezan a tener suficiente pelo como para peinarlo, pero por si tu bebé tiene algo más de pelo) y sobre todo una lima de bebés. Algunos bebés nacen con las uñas largas y se pueden hacer daño al tocarse la carita. Te recomiendo llevar una lima suave para poder protegerles.

Mantita

Aunque en el hospital te dan mantitas para tapar al bebé, cuando sales de allí, todo el abrigo que le lleves te parecerá poco, así que siempre viene bien tener una mantita para echarle por encima.

Qué meter en la maleta del hospital para tu acompañante

Ropa de recambio

En el caso de los hospitales privados, al estar solos en la habitación tienen acceso a la ducha, sin embargo en el hospital público la ducha es exclusivamente para las pacientes. En ambos partos Beni se llevó algo de ropa cómoda para poder cambiarse los días que estuvimos (aunque fuese en el baño común.

Básicos de baño

Nuevamente, aunque no tengan acceso a ducha, sí tienen acceso a los baños y al menos pueden lavarse la cara/manos y los dientes. Por lo que no está de más llevarse cepillo de dientes, pasta y desodorante.

Extras en la maleta del hospital

Cargador del móvil extra largo

Yo he tenido partos largos, los dos empezando en inducción y durante las primeras horas el móvil es mi entretenimiento. Una vez ha nacido el bebé, querrás enviar fotos como loca a todos tus amigos y familiares, así que querrás que la batería no se haya acabado. Puedes llegar a estar bastante tiempo en el hospital antes de dar a luz, por lo que llevar el cargador es bastante fundamental. Si encima es largo, te aseguras que llegue a la camilla aunque el enchufe esté lejos. En casa teníamos un cargador bastante largo para cuando estamos en el sillón y me vino de lujo, porque el enchufe estaba algo alejado de la cabecera de la cama. 

Cascos

Por si tu parto se alarga, no está de más llevar cascos para música, series o incluso las primeras llamadas mientras estás dando el pecho en la maleta para el hospital.

Cargador de móvil extra

En ambos partos llevamos más de un cargador para poder cargar el móvil al mismo tiempo.

Documentación y pruebas del embarazo

En mi caso, di a luz en la San José Quirón después de haber llevado el embarazo en la Ruber de Juan Bravo. Aunque está todo en los archivos, preparé una carpeta con la documentación. Lo más relevante son las analíticas de cada uno de los trimestres. Además llevaba preparada la documentación que me habían facilitado para la inducción y los documentos personales (DNI, tarjeta de seguro, libro de familia).  Luego en el segundo parto, parte del seguimiento lo había realizado por privado, por lo que también hice una carpeta de documentos para llevar el día del parto.

Bolsa para ropa sucia

Por último, vas a tener que llevarte algo de ropa sucia a casa del hospital, así que será necesario llevarse una bolsa para llevarla a casa sin manchar lo demás.

Hasta aquí mi maleta para el hospital. ¿Metiste algo diferente que me esté dejando? ¿Hay cosas que no hayas utilizado? Nos leemos 🙂

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