Embarazo

12 trucos para sobrevivir al embarazo… de tu mujer

Tengo la suerte de contar con un artista invitado para el post de hoy: Beni, mi marido. Al comenzar el blog le pedí que escribiera algún post que pudiese ser de ayuda para los maridos, parejas, amig@s… de una mujer embarazada. Y como buen canario lo ha hecho a su ritmo, más de un año después tenemos su primer post listo para ver la luz: «12 trucos para sobrevivir al embarazo… de tu mujer». Yo sólo os digo una cosa: la espera ha merecido la pena.

Hoy les voy a contar cómo sobreviví al primer embarazo de mi mujer y cómo espero sobrevivir al segundo. Dicho así parece cosa fácil, pero les aseguro que vivir 9 meses en los que el mayor peso del embarazo recaía en Lou (literalmente) y yo sólo podía mirar desde fuera e intentar hacer lo posible por hacerlo más llevadero para ella, no lo fue.

Les dejo una lista de cosas fáciles que harán la vida de su mujer algo más sencilla (e indirectamente la suya también).

1. El momento decisivo: “estamos embarazados”

Empecemos por el principio, me ahorro la parte de la semillita y paso al punto en el que su señora les anuncie que está embarazada. Este es un momento decisivo y si la lían se lo recordarán toda la vida, háganme caso que sé de lo que hablo (¡poca broma!). En su primer embarazo, María me soltó la noticia después de una cena con su hermana y su primo. Acabábamos de estar probando el nuevo modo “walkie talkie” del Apple Watch y habíamos bebido bastante vino para acompañar la cena. No se me ocurrió otra cosa mejor que bromear con su primo con un mítico “Hulio, que voy a ser padre”. Lou se ha encargado de contar esta historia a todo el mundo así que déjenme ayudarles a ahorrárselo. 

Puede ser que lo estuviesen buscando o que no. En cualquier caso y aunque estén nerviosos, la mejor manera de responder siempre será darle un abrazo y decirle lo feliz que les hace. Es un momento en el que ella necesita sentirse segura y en el que ustedes pueden demostrarle que aunque no puedan cargar el peso con ella, le ayudarán a llevarlo. Y créanme, no es momento de bromas.

2. Infórmense sobre el embarazo

Para sobrevivir al embarazo de mi mujer fue necesario tener información. No hace falta leerse Qué puedes esperar cuando estás esperando (la biblia del embarazo). Si deciden que ese es su libro, también tienen una sección para papis en la que tienen bastante información útil y el resto del libro puede ser útil para ella. Como sé que Lou necesita estar informada yo le regalé “Embarazo para Dummies” que también está bastante bien.

María parecía estar estudiando una oposición durante el embarazo. Se leyó como 10 libros y tenía medio internet en Pinterest, de repente hablaba de semanas, trimestres, Braxton Hicks, muselinas, tapones mucosos… Les juro que en menos de un mes yo ya estaba completamente fuera de juego, hasta que ella me compró el libro de «Padre, el ultimo mono» de Berto. No es la biblia, pero al menos podía leer sin morirme de sueño. Además, les recomiendo bajar la aplicación de  Embarazo+ de Phillips Digital, y leer al menos el post semanal, con eso es más que suficiente para estar al día y no perderse.   

3. Vayan a todas las citas con el médico

Y cuando les digo a todas, me refiero a todas… Si se pierden una sóla de las citas estarán completamente jodidos porque lo usarán de excusa para señalarles durante el resto del embarazo. Además, estar presente en las citas es importante porque habrá un momento del embarazo en el que de repente sus señoras que parecían espías de la Gestapo y que tenían más memoria que un ordenador, pasen a no acordarse de casi nada. “¿Qué es lo que había dicho el médico, podía o no podía comer quesos cremosos? ¿Cuánto dijo que medía? ¿Cuál era la pastilla que se tomaba dos veces por la noche, la rojita?”. De repente la memoria de Lou había desaparecido, así que tuve que poner un extra de atención en lo que nos decía la ginecóloga en las visitas. 

Además de las visitas al médico, otra cosa que no deben perderse es el curso de preparación al parto. En nuestro caso, las clases eran bastante amenas, incluían vídeo de parto (apartar la vista en ese momento fue luego motivo de risas contando la anécdota con sus amigas, así que no lo recomiendo), ver cómo se cambian los pañales en un bebé de juguete (todo parece más fácil cuando el bebé no se mueve) o cómo limpiar el cordón umbilical. Eso sí, consejito extra… No propongan “ir a tomar unas cañas” después de clase, serán el apestado entre el resto de estudiantes (sobre todo las mujeres).

Si les sirve de consejo, estar presente en las visitas sirve para mostrarle tu apoyo en esos momentos, para poder ver unas imágenes en las que tu futuro hij@ parece un alien y para que te lloren los ojos mientras se oye un corazón que tiene mejor ritmo que una cabalgata de carnaval. Ahora en este segundo embarazo no he podido entrar a todas las citas por las medidas de precaución que se han tomado con el COVID, pero procuro al menos ir con Lou para mostrar algo de apoyo.

4. Ayudenle a descansar

Hay dos cosas fundamentales para ayudar a descansar a una mujer embarazada, las dos fundamentales para sobrevivir durante el embarazo: reducir su cantidad de tareas y dejarla dormir. La primera parte está clara, les toca subir el ritmo para que ella pueda bajarlo. Intenten llegar antes a fregar los platos, hacer la cama, recoger el baño… Yo intenté que todo estuviera perfecto para que ella pudiera sentarse en el sillón sin mirar “ese cojín que está fuera de su sitio o los dos vasos que quedan sin fregar”, porque ella es de esas que si no está todo perfecto no se sienta a descansar. 

La segunda parte se hizo muy fácil estando embarazada. María pasó a ser un lirón, como un oso en hibernación. Creo que no la he visto dormir tanto como durante el embarazo. Todo el mundo me decía que le ayudase a dormir, que tenía que descansar y que estando embarazada todo era muy incómodo y costaba mucho dormir. Yo llegué a pensar que le pasaba algo, les prometo que Lou dormía una media de 12 horas al día. 

En cualquier caso, como me insistieron mucho en que durmiera y que yo se lo pusiera fácil, yo compré en Amazon una de esas almohadas enormes que me quitó el sitio de la cama. Es una almohada, que tiene forma de U y que ocupa como tres Marías. Así que hagan cuentas: tres Marías y una tripa… Yo pasé a dormir en la otra habitación muchas noches. También ayuda dar mimos antes de dormir y algún masaje para ayudar a la circulación y así evitar que se le hinchen las piernas. 

En este segundo embarazo se lo he puesto algo más difícil con una mudanza, la preparación de la casa nueva, entrenamientos y partidos y mi sobrecarga de trabajo que han hecho que ella tuviese que asumir muchas funciones con Naira, pero cualquier pequeño esfuerzo por aligerar la carga de trabajo hace un mundo.

5. Los piropos no son nunca suficientes

Este es mi consejo más importante, el que nunca deben olvidar. Siempre es mejor pasarse que quedarse cortos. Si de normal doy mucha importancia a decirle a mi mujer 200 veces al día lo impresionante que es, pasé a decirlo 100 veces más. Este consejo no solo les sirve en el embarazo, créanme que el humor de mi mujer cuando lo hago es otro y pasa por alto casi cualquier cosa.

Funciona mejor que las flores, los bombones e incluso diría que los masajes. Intenten que no sea siempre el mismo, combinen los “te quiero mucho”, con “buenos días mi princesa”, “buenas noches mi cielo”, “¿cómo está la mejor mujer del mundo?”, “tengo la mujer más impresionante de España, Europa, el mundo entero y parte del extranjero”… Como verán ser canario ayuda y Lou me dice que le produzco diabetes, pero también les digo que el día que no lo hago lo noto.  Además, con mi mujer este truco sirve no sólo durante el embarazo, si no para sobrevivir en nuestro día a día.

Tengan en cuenta que durante el embarazo el cuerpo de su mujer va a cambiar y ella va a tener momentos de inseguridad. Durante esos momentos ustedes deben ser los que le den la seguridad de que nunca ha estado tan espectacular como en ese momento. Si les sirve de ayuda recuérdenle continuamente que son un milagro andante y van a dar vida a sus hijos. Consejito extra: cero bromas con el peso, la tripa y la apariencia en general. 

6. Armense de paciencia

Las hormonas van a pasarse todo el embarazo jugando con el estado de sus señoras, así que necesitarán alguien con paciencia a su lado. Yo de paciencia suelo ir sobrado, pero hubo días que incluso mi paciencia canaria parecía llegar a su límite. Les cuento que las hormonas habrá días que provoquen llantos por cosas como que no quede nada de chocolate en casa, otros días que hagan que sean la diana de todo su odio porque se ve gordísima, poco sexy y nada le queda bien o los peores, días que se ponga contentísima y de repente pase a otro estado. Así que sean pacientes, intenten ponerse en su lugar e intenten estar ahí de la mejor manera posible sin perder los nervios.

7. Actúen como si también estuvieran embarazados

Esto no significa que tengan que ponerse una tripa y pasearla todo el día… Intenten (en la medida de lo posible) facilitarles la rutina. Cuando salgan a tomar algo no pidan la tosta de jamón y una cañita, si pueden evitarlo, igual es mejor tomar algo sin alcohol y cosas que puedan compartir. Creo que la peor decisión que tomé en su embarazo fue hacerle caso una noche con “pide un sushi, a mi no me importa”. Es una trampa, desde fuera se ve fácil pero en el momento no. Intenten tener las mismas restricciones alimenticias para evitar conflictos, ella llegó a llorar de emoción cuando en su babyshower su amiga Sara le trajo vino sin alcohol, es el nivel de desesperación que llevaba.

Y no sólo me refiero a los hábitos alimenticios, si le han recomendado dar paseos hacerlo en compañía seguro que será mejor. En nuestro caso, María dió a luz en la semana 42 (esto es el equivalente a llegar a la final, con gol en el descuento, forzar la prórroga e ir a penaltis) y los últimos días le recomendaron subir escaleras de dos en dos. La primera vez le dejé hacerlo sola y yo subí en el ascensor. Cuando llegó a casa estaba blanca del susto porque casi se cae. Si quieren sobrevivir al embarazo (y sobretodo que sobreviva tu mujer) eviten estos momentos de primerizo, me lo agradecerán. 

8. Pónganse en su lugar

Además de actuar como si estuvieran embarazados (al menos cuando ella esté delante), es importante que se pongan en su lugar, sobre todo para algo tan importante como las visitas al baño. Habrá un momento en el que un paseo de una hora puede implicar dos o tres paradas para hacer pis. No les exagero, hay días que veíamos una película teniéndola que parar 10 o 20 veces. Ponte en su lugar y piensa que para ella no es cómodo, que incluso de noche le toca hacer lo mismo. Así que sean comprensivos (aunque lo necesite en el momento más inoportuno).

9. Cambios en el terreno sexual

Aquí no hay una única respuesta, hay quien pierde el apetito totalmente, quien no nota ningún cambio o quien de repente lo quiere a todas horas. Lou fue más bien el último caso, cosa que fue un descontrol porque para mi era ver la tripa e imaginarme a Naira diciendo “basta”. En cualquier caso, tengan en cuenta que es posible que las ganas no vayan a la par e intenten no crear de ello un problema. Ante todo lo importante es recurrir a la comunicación. 

10. Prepárense para el parto

No basta con sobrevivir al embarazo, después de 9 meses (o casi 10 en el caso de mi mujer) llegará el momento más temido: el parto. Cuando estén cerca del momento del parto, prepárense ustedes también. En primer lugar como apoyo de la estrella del show, que hasta que nazca el bebé será ella. Todo lo que pida dénselo, sea la hora que sea y aunque tenga poco sentido. Si ella ha decidido prepararse haciendo masajes perineales, ayuden. Es de las cosas más antimorbo que existen en este mundo, quién iba a decir que algo que conllevase masajear la vagina de su mujer pueda ser tan bajón. En nuestro caso estuvimos semanas y luego el parto terminó en cesárea, pero estoy seguro de que después de mis masajes por ahí cabía hasta un balón de basket. Y cuando se acerque el momento, duerman todo lo que puedan, porque el parto sabemos cuando empieza pero no cuando acaba… Y luego llega un bebé que no les dejará dormir nada.

11. Denle seguridad ante sus miedos

Por último, llegarán los miedos en el embarazo. El embarazo es el momento en el que le darán vueltas a todo, sobre todo a cosas como si el bebé estará bien, el parto, si estará sano, el parto, si tendrá todos los órganos, el parto… ¿Les he dicho que les preocupa el parto? Entiendanme que a mi también me surgían preocupaciones, pero lo importante es que ustedes sean los que les den seguridad. Todo va a salir bien y siempre van a estar en buenas manos. 

Otro de los miedos será si lo que está pasando es normal. Si tiene un pinchazo, si el bebé se mueve poco, si las contracciones no sabe si son de parto o no… Nunca resten importancia a lo que ella está sintiendo, más vale hacer visitas de más al hospital que darse un susto. Nosotros hicimos un viaje a Sri Lanka durante el embarazo y en la semana 20 Lou empezó a tener muchas contracciones. Tras acudir a varios doctores allí, la noche antes de viajar a Maldivas María tenía contracciones cada 5 minutos. Yo caí en el error de decirle que era normal y que solo tenía que relajarse. Horas después estábamos en el hospital con María ingresada con contracciones de parto. Así que háganme caso, ante la duda, siempre acudan a un profesional y no busquen en internet.

12. No comparen un embarazo con estar gordo

Esta última la he descubierto durante este segundo embarazo. Mi mujer me dijo algo así como «me duele todo de cargar esta tripa, ya he engordado como 8 o 9 kilos y todo me cuesta el triple, me duelen las rodillas, la espalda…». Mi respuesta fue: «imagínate yo que peso como 20 más de los que debería». Lou ha amenazado con atarme una sandía a la tripa para demostrarme que no es lo mismo ni tiene nada que ver estar gordo con estar embarazada. Aquí cada uno puede pensar como quiera, pero les recomiendo no compartirlo, no es buena idea… No es lo que una mujer embarazada quiere oir, así que mejor evitarlo si quieren sobrevivir al embarazo.

En bebes y más tienes un listado de otras cosas que evitar decirle a tu mujer embarazada, por si mi post de hoy se queda corto. ¡Espero que estos trucos les sirvan de ayuda!

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